Cómo cuidar tu alimentación en verano

Con la llegada del calor, es normal que te apetezca comer alimentos fríos. Además, coincide con el periodo vacacional haciendo que salgas a comer fuera o a tomar algo con tus amigos. Sin embargo, puedes aprovechar que dispones de más tiempo libre para cuidar tu alimentación en verano. De esta manera, te sentirás mejor y podrás hacer cualquier plan.

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Razones para cuidar la alimentación en verano

  • Sentirse bien y disfrutar de una buena salud. Solo tenemos un cuerpo por lo que cuidarlo es básico. Procura comer gran parte de alimentos saludables a lo largo del día.
  • Estar bien hidratado tanto por dentro como por fuera es fundamental. Con las altas temperaturas eliminamos mucha agua y electrolitos como el sodio y el potasio a través del sudor. Éstas pérdidas conviene reponerlas para mantener las funciones corporales. Aunque hayas escuchado muchas veces que hay beber 1’5-2 litros al día, lo cierto es que los líquidos de los alimentos también cuentan.
  • Proteger la piel frente a las radiaciones solares y otras agresiones externas. Se trata de un tejido delicado encargado de luchar frente a las quemaduras y las picaduras de los insectos. A más a más, necesita nutrientes como el agua y la vitamina A para hacerlo.

Consejos básicos de alimentación veraniega

  • Bebe agua e infusiones frías a lo largo del día. Puedes aromatizarlas con hierbas frescas, rodajas de cítricos o jengibre. También puedes utilizar agua con gas y crear tus propios refrescos saludables, libres de azúcar añadido. Lleva siempre una botella contigo.
  • Fomenta el consumo de hortalizas de colores vivos como el pimiento, la zanahoria, y los tomates. Son las mayores fuentes de carotenos y licopenos que son pigmentos provitamina A. Se encargan de mantener la integridad de las mucosas y la piel. Te recuerdo que los albaricoques, el melocotón, la nectarina y la papaya también contienen éstos pigmentos.
  • Consume al menos 2-3 piezas de frutas diarias. Escoge las que tengan un mayor contenido en agua como la sandía, el melón o la piña. Guárdalas en la nevera cortadas en gajos o dados para comerlas cuando quieras. ¿Las has probado alguna vez con zumo de limón y menta? Te animo a hacerlo ya que te encantarán. Si eres un amante del jengibre, es buena idea rallarlo por encima. En cuanto a la piña, con una pizca de canela o la plancha está riquísima. Otra buena opción son los frutos rojos (fresas, frambuesas, arándanos y moras). Quedan genial mezclados con un yogur o queso fresco batido.
  • Incluye alimentos ricos en antioxidantes como los cítricos, los frutos secos y usa aceite de oliva virgen para cocinar. Las semillas tostadas o trituradas en cremas frías o ensaladas complementan tu dieta y también te aportan omega-3.
Refresco casero saludable
Foto de ShengGeng Lin en Unsplash

Aparte de todo lo mencionado, resulta necesario comer alimentos ricos en proteínas como las legumbres, los huevos, el pescado y la carne blanca. Van a permitirte mantener tu masa muscular. Otro grupo que te será de utilidad para obtener energía son los hidratos de carbono como la patata, el arroz, la pasta, la quinoa, el pan, etc, Ten en cuenta de incluirlos como guarnición en lugar de como plato principal, especialmente si apenas haces ejercicio.

En resumen, basa tu alimentación en una gran variedad de verduras y hortalizas combinadas con fuentes de proteína y cereales. Como postre y entre horas, consume frutas frescas y acompaña todas las comidas con agua o algún líquido frío saludable (té, infusiones, gazpacho o salmorejo, etc).

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